Celebran la vida y legado de Gabriela Mistral en nuevo libro
Elizabeth Horan, académica estadounidense, ha dedicado los últimos 20 años a investigar la vida y obra de Gabriela Mistral, la célebre poeta chilena y primera mujer latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura.
En su nuevo libro, “Mistral. Una vida. Solo me halla quien me ama” (Penguin Random House, 2024), Horan desentraña aspectos inéditos de la vida de Mistral, su identidad mestiza y su impacto en la literatura mundial.
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Nacida en El Valle del Elqui en 1889, Gabriela Mistral, cuyo nombre real era Lucila Godoy Alcayaga, emergió de un entorno humilde para convertirse en una figura prominente en la educación y la diplomacia.
Su camino no fue fácil: proveniente de una familia de clase media baja, Mistral tuvo que superar grandes adversidades, incluyendo un presunto abuso sexual en su infancia y una extrema timidez.
A los 33 años, viajó a México para unirse al plan educativo del exsecretario de Educación Pública José Vasconcelos, marcando el inicio de su carrera internacional.
Un legado imperecedero
Mistral se destacó no solo como poeta y escritora, sino también como maestra, diplomática y periodista prolífica.
Publicó cerca de 800 artículos y dejó una obra literaria descomunal que aún no ha sido completamente explorada ni publicada.
En sus escritos, a menudo utilizaba una “lengua cifrada y metafórica” para abordar temas como su identidad mestiza y sus preferencias sexuales, en una época y un entorno marcados por el racismo y la homofobia.
“Gabriela escribía cartas, muchas cartas, demasiadas cartas”, cuenta Horan en su libro, destacando cómo estas misivas fueron cruciales para trazar el perfil de Mistral. La académica revela cómo Mistral se identificaba abiertamente como mestiza, un acto significativo en un contexto de racismo arraigado en Chile.

Una voz que trasciende el tiempo
Elizabeth Horan subraya que el lugar de Mistral en la historia de la literatura aún no ha sido plenamente reconocido. “Gabriela Mistral es para América Latina una fuente sin fin,” afirma Horan, comparando su importancia con figuras como Bolívar, Martí y Mariátegui.
Mistral fue una de las primeras en concebir América Latina como una entidad cultural y política unificada.
El papel de las confidentes
La obra de Horan también explora las relaciones de Mistral con sus secretarias y confidentes, como Laura Rodig, Palma Guillén y Doris Dana.
Estas mujeres desempeñaron roles cruciales en su vida, tanto en lo personal como en lo profesional, ayudando a Mistral a navegar en círculos dominados por hombres.

Mirando hacia el futuro
El primer volumen de la trilogía de Horan es solo el comienzo de un proyecto más amplio que promete seguir iluminando la vida y el legado de Gabriela Mistral. “Mistral era (como ella misma observaba) la última de su estirpe,” concluye Horan, convencida de que aún hay mucho por descubrir y valorar en la obra de esta extraordinaria poeta.
Este nuevo libro no solo celebra a Mistral, sino que también invita a una reevaluación de su contribución a la literatura y a la cultura latinoamericana, resaltando su lucha contra las adversidades y su firme defensa de la identidad y la diversidad.
Fuente: El País
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